Un nuevo tiroteo con un muerto y un herido revive el oscuro historial del colmado más polémico de Los Mina, un negocio clausurado en varias ocasiones que vuelve a estar en la mira de las autoridades.

El ambiente en el sector Los Mina, en Santo Domingo Este, volvió a tornarse amargo en la madrugada de este lunes. Lo que debía ser una noche más de música y tragos terminó en tragedia cuando una ráfaga de disparos irrumpió en la calle Cuarta. Un hombre perdió la vida y otro lucha por recuperarse tras ser blanco de un ataque armado.
El escenario del crimen no resulta extraño para los vecinos ni para la Policía Nacional: el colmado La Tablita. Este establecimiento arranca de nuevo el debate sobre el control de los negocios de expendio de bebidas alcohólicas en zonas residenciales.
Un nuevo ataque mortal
Las autoridades identificaron a la víctima mortal como Johan Vladimir Frías Tavares. Según los informes preliminares de la Policía Nacional, dos hombres identificados como Josué Jiménez, alias «Randi», y José Nicolás Gómez Ortiz abrieron fuego contra un grupo de personas que compartía en el lugar.
Un video de seguridad captó el momento exacto en que la ráfaga de disparos sembró el caos entre los presentes. La persona herida fue trasladada de urgencia a un centro de salud cercano, mientras las fuerzas del orden despliegan operativos para dar con el paradero de los agresores.
Un historial marcado por la tragedia
La violencia en La Tablita no es un hecho aislado. En mayo de 2012, una discusión dentro del establecimiento derivó en el asesinato de los hermanos José Manuel y José Ramón Ricardo Patiño. Por ese doble homicidio, un tribunal condenó años más tarde a 30 años de prisión a un hombre conocido como «Tin».
Apenas unos meses después de aquel trágico evento, en enero de 2013, la señora Cinthia Alicia Almánzar Bonilla perdió la vida en el mismo local tras recibir heridas de arma blanca en medio de una riña.
Cierres temporales sin solución definitiva
A lo largo de más de una década, las autoridades han clausurado el negocio en múltiples ocasiones. Las sanciones han obedecido no solo a hechos de sangre y trifulcas violentas, sino también a la violación sistemática de los horarios de expendio de alcohol y a la contaminación acústica por alto volumen.
Pese a los constantes cierres y advertencias oficiales, el comercio vuelve a abrir sus puertas tarde o temprano. Hoy, los residentes de Los Mina vuelven a preguntarse cuánto tiempo más deberán convivir con la incertidumbre en sus propias calles.
El Viaducto.NET El Tren Informativo del Mundo