Con un maratón de obras y un inédito esquema de reparaciones en horarios no lectivos, el Gobierno busca erradicar de raíz la falta de cupos en el sistema educativo nacional.

Por Redacción El Viaducto.net
Durante décadas, el inicio del año escolar en la República Dominicana estuvo marcado por una paradoja recurrente: aulas sobrepobladas, planteles deteriorados y miles de niños obligados a esperar en casa mientras los trabajadores intentaban reparar las paredes a última hora.
Esa dinámica, marcada por la improvisación, parece haber encontrado su punto de quiebre.
Con el respaldo directo del presidente Luis Abinader, el Ministerio de Educación ha puesto en marcha una ofensiva de infraestructura sin precedentes en la región. El plan combina la entrega masiva de 56 nuevas escuelas con un sistema de mantenimiento continuo que opera cuando las aulas quedan vacías.
Una alianza clave en Manoguayabo
El nuevo modelo tuvo su hito inaugural en la comunidad de Manoguayabo. Allí, la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE), encabezada por el ingeniero Roberto Herrera Polanco, ejecutó un proyecto insignia junto al ministro Luis Miguel De Camps y con el acompañamiento directo de la Fundación Pedro Martínez.
Esta colaboración entre el sector público y la sociedad civil sienta las bases de una fórmula que las autoridades proyectan replicar en todo el territorio nacional durante los próximos años. El objetivo central es transformar recintos tradicionales en centros integrales de alto impacto social.
Obreros de noche, estudiantes de día
La verdadera innovación operativa radica en cómo se abordan los arreglos físicos de los planteles. Desde abril del año pasado, la institución implementó el esquema «24/7», un plan concebido para intervenir los edificios sin afectar una sola hora de docencia.
«El mantenimiento se realiza de lunes a viernes, desde las cuatro de la tarde hasta la medianoche, y se extiende durante los fines de semana», explicó Herrera Polanco en declaraciones exclusivas para El Viaducto.net.
Bajo esta modalidad nocturna y dominical, el Gobierno mantiene intervenciones activas en unos 1,700 recintos educativos a nivel nacional, dejando atrás las suspensiones de clases por goteras, pintura o instalaciones eléctricas defectuosas.
El desafío demográfico
A pesar del despliegue técnico, la presión demográfica continúa marcando el ritmo de la demanda. Cuatro demarcaciones concentran actualmente el mayor déficit de espacio físico:
- Gran Santo Domingo
- La Altagracia
- San Cristóbal
- Santiago
En estas zonas prioritarias, los equipos técnicos mantienen intervenciones aceleradas para asegurar que la construcción de aulas avance al mismo ritmo que el crecimiento de la población. La meta del Ejecutivo es clara: asegurar que ningún niño dominicano se quede fuera del aula por falta de espacio.
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