¿Crisis en el Poder Judicial? Tres juezas acusan al CPJ de traslados «arbitrarios» y dan ultimátum de tres días

Las magistradas Natividad Ramona Santos, Wendy Altagracia Valdez y Pilar Antonia Rufino Díaz califican la medida de «arbitraria» e ilegal, y advierten que vulnera la inamovilidad judicial y la supremacía constitucional

Santo Domingo.- Tres juezas de la Corte de Apelación de Santo Domingo, trasladadas de sus posiciones sin haber sido consultadas, dieron un plazo de tres días hábiles al Consejo del Poder Judicial (CPJ) para que revoque su decisión, advirtiendo que, de no hacerlo, recurrirán a las vías administrativas correspondientes.

Las magistradas Natividad Ramona Santos, Wendy Altagracia Valdez y Pilar Antonia Rufino Díaz sostienen que los movimientos aprobados por el órgano de administración y evaluación del Poder Judicial el pasado 19 de agosto violan la Ley 327-98 de Carrera Judicial, que exige la anuencia previa del juez o jueza para cualquier traslado, así como la garantía constitucional de inamovilidad judicial.

«Un acto de arbitrariedad, ilegalidad y retaliación»

«Nunca hemos solicitado traslado ni se nos ha consultado o pedido nuestra anuencia para ello, lo cual convierte nuestros traslados en un acto de arbitrariedad, ilegalidad y retaliación en nuestra contra», afirman las tres juezas removidas de sus plazas, en un documento dirigido al presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y del CPJ, Luis Henry Molina.

En su reclamo, las magistradas citan además la sentencia TC/0364/21 del Tribunal Constitucional, que estableció que justificar reubicaciones bajo la figura de «movimientos internos sin consulta» vulnera la independencia judicial, uno de los pilares del sistema de administración de justicia dominicano.

Más de dos décadas de trayectoria y reubicaciones cruzadas

Las tres juezas cuentan con más de 23 años de trayectoria dentro del Poder Judicial y cerca de 9 años en sus posiciones actuales dentro de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de Santo Domingo. De acuerdo con la decisión cuestionada, fueron reubicadas de la siguiente manera:

  • Natividad Ramona Santos, de la Tercera Sala a la Segunda Sala.
  • Wendy Altagracia Valdez, de la Segunda Sala a la Tercera Sala.
  • Pilar Antonia Rufino Díaz, de la Primera Sala a la Tercera Sala.

Por su parte, el CPJ justificó los cambios bajo el concepto de «movimientos internos» orientados a la reconformación de las salas, basándose en una comunicación remitida por la Dirección General de Administración y Carrera Judicial.

El reclamo llega en medio de la transición en la presidencia de la SCJ

La controversia se produce apenas semanas después de que el presidente de la SCJ y del CPJ, Luis Henry Molina, presentara formalmente ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), el pasado 3 de agosto, su decisión de no postularse ni optar por un nuevo período al frente de la Suprema Corte de Justicia, lo que abre un proceso de transición en la cúpula del Poder Judicial dominicano.

El reclamo de las tres magistradas se suma así a un momento de particular sensibilidad institucional, en el que decisiones de movilidad judicial —hasta ahora manejadas como asuntos administrativos internos— comienzan a cuestionarse públicamente por presuntas violaciones al debido proceso y a las garantías de independencia judicial contempladas tanto en la Ley de Carrera Judicial como en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

Hasta el momento, el CPJ no ha respondido públicamente a las acusaciones de las magistradas ni ha indicado si someterá a revisión los traslados cuestionados dentro del plazo de tres días hábiles establecido por ellas. (Fuente externa).

+ posts

Ver también

El secreto de los super ricos: la millonaria carrera científica para burlar la muerte

El secreto de los multimillonarios: la millonaria carrera científica para burlar la muerte Desde Jeff Bezos hasta Sam Altman, los magnates tecnológicos más influyentes del planeta están invirtiendo fortunas colosales para hackear el reloj biológico y desafiar los límites de la vejez. La idea de vivir para siempre ha dejado de ser exclusiva de las novelas de ciencia ficción. Hoy en día, una nueva élite de multimillonarios globales ha convertido la inmortalidad —o al menos la extensión radical de la juventud— en su proyecto personal más ambicioso. Figuras de la talla de Jeff Bezos, Peter Thiel y Sam Altman están destinando recursos astronómicos a investigaciones científicas orientadas a revertir el envejecimiento celular, abriendo un debate ético y científico sobre el futuro de la humanidad. ¿La vejez como una enfermedad curable? Lejos de resignarse al paso natural del tiempo, los gigantes tecnológicos impulsan iniciativas de vanguardia como Altos Labs o Calico. Estos laboratorios no buscan fórmulas mágicas de películas fantásticas, sino aplicar la biotecnología para restaurar la resiliencia celular. El enfoque principal se centra en la reprogramación epigenética y la medicina regenerativa. Científicos de primer nivel mundial intentan que las células envejecidas recuperen el comportamiento dinámico y saludable de la juventud, previniendo así las dolencias degenerativas asociadas a la senectud. Los primeros pasos clínicos en humanos Aunque la mayor parte de las investigaciones continúan en fases experimentales con presupuestos multimillonarios inalcanzables para el ciudadano común, la ciencia da sus primeros pasos tangibles. Recientemente, empresas como Life Biosciences anunciaron ensayos pioneros aplicando reprogramación epigenética en humanos con resultados iniciales favorables y sin efectos secundarios graves. A pesar de que el camino hacia la longevidad extrema todavía enfrenta enormes barreras técnicas y económicas, los magnates de Silicon Valley mantienen intacta su apuesta por el futurismo biológico. La gran incógnita sigue siendo si estos avances médicos se traducirán en un beneficio accesible para el conjunto de la sociedad o si quedarán reservados exclusivamente para las élites.