«Que empiecen los operativos contra inmigrantes ilegales en Barranquilla»: La drástica medida ordenada por Abelardo De La Espriella

El Gobierno endurece su política migratoria y exige la deportación inmediata de extranjeros irregulares tras un Consejo de Seguridad.

Durante un reciente Consejo de Seguridad liderado en Barranquilla, el presidente Abelardo De La Espriella ordenó a Migración Colombia y a la Policía Nacional iniciar operativos conjuntos esta misma semana para ubicar, capturar y deportar a inmigrantes en situación irregular. La medida busca frenar la delincuencia y establecer un estricto control migratorio en la región caribeña.

«La orden a Migración es clara y ahorita lo llamamos y se la damos, que empiecen los operativos coordinados con la Policía de Barranquilla para dar con los inmigrantes ilegales. Primero, los que están cometiendo delito. Segundo, los que no tienen regularizada su situación y en el término de la distancia tendrán que ser deportados», sentenció el mandatario durante la reunión de este domingo.

Una decisión política bajo el lema de priorizar al ciudadano local

El jefe de Estado insistió en que la directriz responde a una premisa inquebrantable bajo su administración: «Primero serán los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos». Asimismo, reconoció que se trata de una decisión de carácter político y administrativo que asume con total responsabilidad, advirtiendo que no tolerará la presencia de extranjeros indocumentados sin importar su procedencia, mucho menos si están vinculados a actividades delictivas.

Además del combate a la migración irregular, el encuentro oficial abordó la lucha frontal contra delitos de alto impacto como el narcotráfico, el terrorismo, el homicidio, el hurto y la extorsión, reforzando la seguridad ciudadana en el territorio colombiano.

Ver también

EE. UU. intensifica su ofensiva contra China en Latinoamérica con la mira puesta en Huawei y tecnología crítica

Estados Unidos intensifica su ofensiva geopolítica en Latinoamérica presionando a gobiernos y empresas para frenar contratos con gigantes tecnológicos chinos como Huawei. La estrategia de Washington busca desplazar la influencia de Pekín en sectores críticos de la región, desatando fuertes cruces diplomáticos, especialmente en Argentina.