Hallan a 30 jóvenes en humillante ritual universitario en EE. UU.

La Policía interrumpió una novatada en un sótano donde los estudiantes estaban semidesnudos, cubiertos de comida y con marcas de agresiones.

Lo que debía ser una típica noche universitaria en la Universidad de Wisconsin, en Madison, terminó convirtiéndose en una escena dantesca descubierta por las autoridades locales. Agentes de la Policía estadounidense hallaron a una treintena de jóvenes retenidos en el sótano de una residencia estudiantil, sometidos a un polémico ritual de iniciación marcado por vejaciones físicas y condiciones inhumanas.

El hallazgo se produjo en la sede de la fraternidad Alpha Epsilon Pi. Al descender al área subterránea, los oficiales se encontraron con un panorama que ha generado consternación tanto en la comunidad académica como en las autoridades del estado.

Condiciones extremas y signos de violencia

Según detalló el capitán de la Policía de Madison, Kipp Hartman, los agentes encontraron en el lugar a unos 30 hombres jóvenes, la mayoría de apenas 18 años, parcialmente desvestidos y completamente cubiertos de alimentos, condimentos y diversos líquidos. El ambiente dentro del recinto resultaba sofocante, ya que el termostato había sido alterado a propósito para mantener la temperatura en unos 27 grados centígrados, creando una atmósfera calurosa y húmeda.

Más allá del trato humillante, la inspección preliminar reveló que varios de los universitarios presentaban lesiones físicas visibles. De acuerdo con los voceros policiales, los cortes y contusiones eran recientes y compatibles con agresiones o golpes recibidos durante el desarrollo de la novatada.

Arrestan a los directivos de la fraternidad

Tras el hallazgo de los jóvenes en el sótano, la intervención policial concluyó con el arresto de los dos principales responsables de la fraternidad. El presidente del grupo, Brayden Klein, y el vicepresidente, Samuel Vane, ambos de 20 años, fueron puestos bajo custodia bajo sospecha de delitos de novatadas crueles y alteración del orden público.

Este incidente vuelve a poner en la mira los peligros de las tradiciones secretas en las universidades de Estados Unidos, un problema recurrente que las autoridades buscan erradicar debido al riesgo que representa para la integridad de los estudiantes de nuevo ingreso.

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