La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (Adocco) encendió las alarmas ante el parón institucional que afecta a la Suprema Corte de Justicia. El cierre de despachos de los jueces salientes y la demora del Consejo Nacional de la Magistratura para designar a sus sustitutos mantienen en vilo el sistema judicial dominicano.

Un cierre de despachos que preocupa a la sociedad
El sistema judicial dominicano atraviesa momentos de incertidumbre. La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (Adocco) denunció públicamente la existencia de un limbo institucional en la Suprema Corte de Justicia (SCJ). La situación responde al cierre de los despachos de seis magistrados que ya no continúan en el tribunal y a la falta de celeridad para nombrar a sus reemplazos.
Bajo la presidencia de Julio César De la Rosa Tiburcio, la entidad exigió al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) convocar reuniones de manera inmediata. Los cuestionamientos apuntan a que, a pesar de haber concluido las entrevistas a los aspirantes, la deliberación prevista para el pasado 21 de octubre fue suspendida debido a los compromisos en la agenda del presidente de la República, Luis Abinader, quien encabeza dicho organismo.
La urgencia de garantizar la justicia como servicio esencial
Para Adocco, resulta inaceptable que una transición que estaba programada termine generando despachos cerrados y desorientación sobre quiénes atienden los expedientes en curso. La organización enfatizó que la justicia no puede detenerse y que los ciudadanos que esperan una resolución judicial no deben cargar con las consecuencias de las demoras políticas.
Ante este panorama, la institución le solicitó al CNM fijar una fecha definitiva para culminar la selección, juramentación y la definición de la nueva directiva del alto tribunal. Asimismo, reclamaron transparencia a las autoridades judiciales sobre el funcionamiento actual de las salas y las medidas implementadas para asegurar la continuidad de los servicios.
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