El mercado energético internacional se tambalea ante una nueva amenaza en Medio Oriente. El estratégico oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita sufrió una serie de ataques con drones que obligaron a suspender de inmediato sus operaciones, desatando la alarma por una posible escasez global de crudo.

La paralización de esta importante arteria energética podría retirar del mercado hasta el 4 % del suministro mundial si Riad no logra restablecer el flujo en cuestión de días.
Riesgo inminente para las reservas de exportación
Esta infraestructura es vital para la economía saudí, ya que permite canalizar diariamente alrededor de cuatro millones de barriles hacia el puerto de Yanbu, en la costa del mar Rojo, sorteando así el bloqueado estrecho de Ormuz. Sin embargo, tras las agresiones, las instalaciones de Yanbu solo cuentan con reservas suficientes para mantener los envíos entre cinco y siete días más.
Analistas del sector advierten que los trabajos de reparación podrían extenderse de cinco a seis semanas, aunque existe la posibilidad de reanudar el bombeo de manera parcial mientras concluyen las labores en la infraestructura dañada.
Drones desde Irak y diplomacia en tensión
Aunque las primeras sospechas apuntaban a los rebeldes hutíes de Yemen, el Ministerio de Exteriores saudí confirmó que los drones utilizados en la operación fueron lanzados desde territorio iraquí. Pese a la gravedad del hecho, Riad decidió frenar una respuesta militar inmediata a petición del primer ministro de Irak, dándole margen a Bagdad para investigar y neutralizar futuras amenazas.
Por su parte, el Gobierno iraquí condenó firmemente la acción y anunció el hallazgo de un arsenal secreto de drones y municiones en la provincia de Anbar, reafirmando que no permitirá que su espacio aéreo sea utilizado para agredir a naciones vecinas.
La chispa de un conflicto en expansión
Este sabotaje se enmarca en la peligrosa escalada bélica entre Riad y los insurgentes hutíes, rompiendo la tregua vigente desde 2022. En paralelo, los rebeldes tomaron recientemente la ciudad portuaria de Moka y avanzan hacia el estrecho de Bab el-Mandeb.
Con esta ofensiva, el grupo armado consolida el control sobre una de las rutas marítimas más transitadas del planeta, agregando mayor incertidumbre al comercio internacional y al transporte de combustibles hacia Occidente.
El Viaducto.NET El Tren Informativo del Mundo