La llegada simultánea de cuatro trasatlánticos a Puerto Plata y Pedernales inyecta unos 1,6 millones de dólares a la economía local y consolida el liderazgo turístico de la isla en el Caribe.

La República Dominicana volvió a demostrar este jueves el músculo de su industria turística. En una sola jornada, el país caribeño dio la bienvenida a 16.287 visitantes que arribaron a bordo de cuatro cruceros internacionales, consolidando una estrategia de expansión portuaria que abarca desde la tradicional Costa Norte hasta el emergente polo de desarrollo en el sur del país.
Puerto Plata, el motor del Norte
El flujo principal de viajeros se concentró en la provincia de Puerto Plata. Las terminales marítimas de Amber Cove y Taíno Bay recibieron en simultáneo a tres de los buques más grandes de la flota internacional: el Mardi Gras, el Carnival Magic y el Resilient Lady. Entre pasajeros y tripulación, las tres embarcaciones sumaron 12.206 personas recorriendo las calles, comercios y atracciones de la zona.
De acuerdo con estimaciones del sector sobre el consumo medio de los visitantes, este desembarco masivo representa una derrama económica cercana a los 1,6 millones de dólares. El impacto financiero dinamiza de manera inmediata el transporte local, la gastronomía y los servicios de la emblemática Novia del Atlántico.
El Despuntar de Cabo Rojo
De forma paralela, la estrategia de diversificación turística sumó un nuevo hito en el sur del país. El puerto de Cabo Rojo, en la provincia de Pedernales, registró la llegada del crucero Freedom of the Seas, procedente de Curazao, con 4.081 huéspedes y 1.392 tripulantes a bordo.
Desde la Autoridad Portuaria Dominicana, su titular Alejandro Campos destacó que este tipo de operaciones simultáneas valida la confianza de las grandes navieras globales en la infraestructura dominicana, posicionando a regiones históricamente postergadas en el mapa del turismo de alta escala.
El Viaducto.NET El Tren Informativo del Mundo