La temperatura política dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) empieza a subir de cara al horizonte electoral. Guido Gómez Mazara, actual presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) y confeso aspirante presidencial, encendió el debate interno al descalificar tajantemente cualquier intento de definir la candidatura presidencial para 2028 a través de un acuerdo de aposento o consenso cupular.

Para el dirigente, apelar a este tipo de métodos equivale a renegar de los propios orígenes de la organización partidaria.
Defensa abierta del voto ciudadano
Durante una entrevista concedida al programa radial “Gobierno de la Mañana”, Gómez Mazara fue enfático al señalar que quienes impulsan salidas negociadas o un candidato único por consenso carecen de auténtica conciencia democrática.
“No, no, no. Eso es una falta de respeto. El que plantea un candidato de consenso no tiene conciencia democrática”, sentenció sin rodeos.
El funcionario subrayó que el legítimo ejercicio de aspirar a representar al partido oficialista exige sudar la camiseta en el terreno, ganarse el respaldo de la gente y convencer mediante propuestas estructuradas, descartando que los liderazgos se construyan únicamente desde la comodidad de los medios de comunicación.
Una mirada al pasado y al modelo de partido
Haciendo memoria sobre la génesis del PRM, Gómez recordó que gran parte de la militancia actual abandonó otras organizaciones precisamente por la falta de espacios democráticos y de participación real. Por ello, advirtió que la organización oficialista no puede darse el lujo de replicar viejos vicios.
“Para llegar a este proceso de un partido nos fuimos de otro que no había democracia, que no venga con ese jueguito”, manifestó.
Incluso, fue más allá al comparar las dinámicas de selección a dedo con estructuras cerradas: “Eso es un club social, pero no un partido político”, advirtió.
Competencia interna y disciplina partidaria
Pese a su firme postura a favor de la confrontación de ideas en las urnas, el aspirante presidencial aclaró que la competencia interna debe cerrar filas una vez concluido el proceso. Según su perspectiva, la madurez democrática también se mide en la capacidad de aceptar los resultados y trabajar en equipo bajo una misma bandera.
“Una vez definido el candidato o la candidata hay que asumir con responsabilidad esos resultados, porque no puede haber democracia sin demócrata”, concluyó.
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