Un vuelo procedente de un centro de deportación de ICE aterriza en la Base Aérea de San Isidro

La aeronave operó bajo el indicativo TYSON49 y despegó el pasado 17 de septiembre desde El Paso, Texas. Tras realizar una breve escala técnica en el aeropuerto de Opa-locka, en Florida, el vuelo continuó su trayecto directo hacia territorio dominicano.

Un avión Boeing 737-300 proveniente de un centro de deportaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) aterrizó en la Base Aérea de San Isidro, sin que hasta el momento las autoridades dominicanas hayan ofrecido detalles oficiales sobre las razones de su llegada.

Un recorrido rápido sin detalles de los pasajeros

Los registros de seguimiento aeronáutico confirman que la aeronave tocó tierra en San Isidro a las 4:04 de la tarde. Tras permanecer poco más de una hora y media en la pista militar, despegó a las 5:37 p.m. para realizar la misma ruta de regreso hacia Florida y posteriormente retornar a Texas.

El Paso es reconocido por el propio ICE como uno de sus cuatro grandes centros aéreos operacionales para el traslado de migrantes. Aunque la ruta y los horarios del avión quedaron registrados en los sistemas de navegación, no se ha hecho pública la lista de pasajeros, sus nacionalidades ni la condición migratoria en la que viajaban.

La incertidumbre frente al memorando migratorio

La llegada de este vuelo ocurre mientras se encuentra vigente el acuerdo firmado en mayo entre la República Dominicana y Estados Unidos. Dicho memorando permite la entrada temporal y excepcional al país de ciudadanos de terceros Estados enviados por las autoridades estadounidenses.

Hasta la fecha, el Gobierno dominicano no ha confirmado si la presencia de la aeronave TYSON49 responde a este convenio de cooperación. En su momento, las autoridades aclararon que el mecanismo se aplicaría caso por caso y excluiría a ciudadanos haitianos, menores no acompañados y personas con antecedentes penales.

+ posts

Ver también

Jóvenes de San Pedro de Macorís crean empaque inteligente para reducir pérdidas de alimentos

Tres jóvenes de San Pedro de Macorís desarrollaron Trace-ON, un empaque inteligente para reducir pérdidas de alimentos en un 40 %. Encabezado por Karen Sánchez, el proyecto usa biosensores biodegradables a base de banano y ganó 25,000 dólares en el concurso República de Ideas para iniciar sus pruebas piloto.