Las tensiones geopolíticas en el continente americano suman un nuevo capítulo de alto voltaje. En medio de las constantes presiones ejercidas por Estados Unidos para desplazar la influencia asiática de América Latina, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, recibió en Pekín al par latinoamericano Roberto Velasco para ofrecerle a México una firme «amistad entre iguales».

El encuentro diplomático se produce en un momento especialmente delicado para la administración de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, marcada por los roces comerciales y arancelarios con Washington bajo el segundo mandato de Donald Trump.
Respeto a la soberanía y guiño a Benito Juárez
Durante la reunión, el canciller chino subrayó que Pekín respeta plenamente la independencia, la soberanía y la seguridad de la nación latinoamericana. Incluso, el comunicado oficial de la embajada asiática citó una emblemática máxima juarista: «Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz», haciendo alusión al histórico presidente mexicano Benito Juárez.
Por su parte, Velasco reafirmó que México mantiene una política exterior abierta al diálogo y la cooperación global, ratificando además la adhesión de su país al principio de «una sola China» y reconociendo el liderazgo de Pekín de cara a la próxima Cumbre de Líderes de APEC.
La presión de EE.UU. y el futuro del T-MEC
Este acercamiento estratégico contrasta fuertemente con la postura de la Casa Blanca. La administración estadounidense ha manifestado abiertamente su rechazo a los acuerdos e inversiones de China en la región, respondiendo con nuevos aranceles y manteniendo bajo tensa revisión la continuidad del tratado comercial T-MEC junto a Canadá.
Mientras Washington busca frenar la expansión asiática, el Gobierno mexicano continúa diversificando sus alianzas internacionales en defensa de su autonomía económica y política.
El Viaducto.NET El Tren Informativo del Mundo